martes, 14 de octubre de 2014

Tú no lo sabes

Tú no lo sabes, pero cuento las horas para que sea de noche y hablemos. Cuento los días que quedan para verte y cruzo los dedos para que ese tiempo se eternice como pueden llegar a hacerlo ciertos momentos aburridos, de nuestra ya tan acostumbrada rutina. Tú no lo sabes, pero cuando te veo un nerviosismo acapara mi cuerpo. Acalorada con las mejillas sonrosadas noto como mi pulso se acelera. Y durante unos minutos solo oigo el estruendoso latido de mi corazón y rezo para que tú no lo oigas y pienses que estoy loca. Mis manos me traicionan mostrando mi inquietud con su temblor y sudor. Tú no lo sabes, pero me encanta cómo me miras y perderme en tus verdosos ojos. Que me agarres de la cintura y me des un inesperado beso. Tú no lo sabes, pero me ilusionó conocer a tus amigos. Tener una foto juntos.
Pero lo que seguramente sí sabes es lo mucho que me gustas.

jueves, 2 de octubre de 2014

Una mirada, un acercamiento, palabras tímidas de presentación y un primer beso. 
Una cena con su correspondiente copa. 
Una cama y dos desconocidos unidos por la complicidad del momento. 
Un buenos días. 
Una ducha para dos. 
El beso de despedida.  
Un mensaje de agradecimiento. 
Más mensajes.
O no.

jueves, 24 de julio de 2014

Echar la vista atrás y ver cuánto hemos avanzado, cuánta gente ha pasado por nuestra vida dejando su granito de arena.
Hay personas que nunca volveremos a ver, personas que tomaron otro camino, que probablemente no vuelva a cruzarse con el nuestro.
Personas que aportaron algo en un momento determinado pero que ya se encuentran muy lejos. Y esas personas que nunca llegaste a pensar que persistirían.
Aquellas que creías pasajeras y se han convertido en imprescindibles. Aunque pasen cinco meses hasta que consigáis cuadrar agendas, sabes que esas dos horas van a ser como si os hubierais visto el día anterior.
Y es que esas personas son las que importan.
Que te abren los ojos de una manera única ante ese pensamiento que lleva amargándote últimamente.
Te hacen reír como solo ellas saben.
Personas con las que puedes contar en cualquier momento y ante cualquier circunstancia.
Personas que seguramente te conozcan mejor que aquellos con los que compartes el día a día.

Personas que simplemente, te quieren.  

miércoles, 28 de mayo de 2014

Me la juego

Escribo y borro, escribo y borro de nuevo, así una y otra vez.  
Y es que me pongo nerviosa solo de pensar en ti. Con una sonrisa tonta, estoy delante del ordenador soltando cursilerías de esas que odio y que pocas veces o nunca te digo, porque ya me conoces, me hago la difícil. Y por eso las borro, pero vuelven solas, se reescriben, pero ¡Cómo no van a hacerlo!

Si es que tus llamadas me dan la vida.
Tus besos eclipsan mis enfados. 
Tus risas ahogan mis lloros. 
Tu mirada me atrapa cada día un poco más. 
Tú me llenas apasionadamente. 
Tu sonrisa me enamora poco a poco. 
Tus abrazos me acogen calurosamente. 
Tú que me encantas. 
Si, ya lo he dicho. Un secreto a voces.

Lo has conseguido, has conseguido que cuando me despido de ti, me ponga a contar los días que quedan para verte de nuevo.
Y que te eche de menos cuando son muchos. Estás consiguiendo endulzarme un poco con lo imposible que pueda parecer. Has conseguido que invente planes contigo en mi cabeza que quiero llevar a cabo. 
Pero me da miedo. Me da miedo jugármelo todo al marrón de tu barba y perder. Dejar a la banca del pasado que gane y se lo lleve todo. 
Aunque si lo pienso, merece la pena intentarlo. Si el premio son más noches sin dormir; más carantoñas y risas; más caricias, besos y abrazos; más llamadas inesperadas que alegran la tarde; más peleas tontas de fútbol, que terminan en besos interminables.

Si el premio eres tú, me compensa arriesgarme y ganar. ¿Y a ti?

sábado, 24 de mayo de 2014

Que me hacías falta tú a mi. Y yo sin darme cuenta, o engañándome a mi misma haciéndome creer que no.
Estar a tu lado me genera una tranquilidad necesaria en estos momentos. Hablar contigo relajadamente, sentados en una terraza bajo un sol que abandona el cielo de Madrid. Creo que te echaba de menos más de lo que creía o de lo que tal vez quería. Muy digna iba yo a nuestro encuentro, demasiado diría, y a pesar de eso al verte, me dio un vuelco el corazón. Se vinieron a mi memoria todos los sentimientos que había llegado a experimentar a tu lado y durante unos segundos fui incapaz de mantener la conversación porque trataba de asimilarlos. Los creía olvidados y me pilló desprevenida. Sentirte tan cerca de repente, me vino grande, no estaba preparada. Con una mirada tras otra, me iba adentrando en lo más profundo de tu ser y dejaba que tú te colaras un poco dentro de mí. Una caricia, una sonrisa, un silencio. Cómplices de nuevo. Y me robaste un beso, ahí supe que me tenías otra vez. Lo habías conseguido, rompiste todos los esquemas tan minuciosamente elaborados y almacenados en mi cabeza durante los últimos días. 

martes, 8 de abril de 2014

No sé qué quiero.

Que te quiero que te alejes.
Que te quiero que te quedes.
Que te quiero que no vuelvas.
Que te quiero que me beses.
Que te quiero que me olvides.
Que te quiero que me mires.
Que te quiero que te calles.
Que te quiero tu sonrisa.
Que te quiero que me odies.
Que te quiero dentro de mí.
Que te quiero tu silencio.
Que te quiero que me sonrojes.
Que te quiero tus suspiros.
Que te quiero fuera de mi vida.
Que te quiero tener siempre.
Que te quiero en la distancia.
Que te quiero tener cerca.
Que te quiero que me escribas.

Que te quiero que no te quiero.