Echar la vista atrás y ver cuánto hemos avanzado, cuánta gente ha pasado por nuestra vida dejando su granito de arena.
Hay personas que nunca volveremos a ver, personas que tomaron otro camino, que probablemente no vuelva a cruzarse con el nuestro.
Personas que aportaron algo en un momento determinado pero que ya se encuentran muy lejos. Y esas personas que nunca llegaste a pensar que persistirían.
Aquellas que creías pasajeras y se han convertido en imprescindibles. Aunque pasen cinco meses hasta que consigáis cuadrar agendas, sabes que esas dos horas van a ser como si os hubierais visto el día anterior.
Y es que esas personas son las que importan.
Que te abren los ojos de una manera única ante ese pensamiento que lleva amargándote últimamente.
Te hacen reír como solo ellas saben.
Personas con las que puedes contar en cualquier momento y ante cualquier circunstancia.
Personas que seguramente te conozcan mejor que aquellos con los que compartes el día a día.
Personas que simplemente, te quieren.
Que te abren los ojos de una manera única ante ese pensamiento que lleva amargándote últimamente.
Te hacen reír como solo ellas saben.
Personas con las que puedes contar en cualquier momento y ante cualquier circunstancia.
Personas que seguramente te conozcan mejor que aquellos con los que compartes el día a día.
Personas que simplemente, te quieren.
No hay comentarios:
Publicar un comentario