jueves, 16 de enero de 2014

En el momento equivocado.

Me gustaría que hubiera sido diferente. Me gustaría haberte conocido en otro momento de tu vida, de la mía tal vez. Me gustaría habernos dado la oportunidad que nos merecemos. Una oportunidad que tristemente nunca tendremos. Volverás tras dos largos meses de soledad y reflexión, recuperado de ese dolor que te llevabas y que tanto he tratado de aliviar. Y ya no me necesitarás. Desaparecerás de la misma forma que entraste en mi vida, de repente. Y no habrá mas tardes de películas, ni más noches sin dormir. Simplemente no estarás.
Pero es que somos dos personas que se han conocido en el momento equivocado.
Habré sido tu puente perfecto.
Dicen que el ser humano es el único ser vivo capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Dos veces dicen, ¡Hasta cuatro diría yo! Una vez leí por ahí que es mejor meterse la piedra en el zapato, pues eso he decidido hacer yo. De esta manera no te vas a tropezar más con ella pero sabes que está ahí, recordándote la de veces que te has tropezado con ella. Y es que parece que nos gusta sufrir y cometer una y otra vez los mismos errores. Me pregunto cuántas veces somos capaces de repetir la misma historia sin escarmentar. 

martes, 7 de enero de 2014

¡Nos casamos!

Quién nos iba a decir cuando pasábamos esos maravillosos ratos al raso contemplando las estrellas en silencio, que este día llegaría tan pronto. Que ibas a llegar un 31 de diciembre de 2013 a decirnos a todas que te casas.

¡Qué momento tan único! Como me alegro de haberlo compartido contigo y con todas. Nueve almas libres pero inseparables a la vez unidas en ese instante por tus maravillosas palabras "nos casamos". Qué de lagrimas corrieron ese día por nuestras mejillas. Qué tontas debimos parecer, pero es que nadie es capaz de entender el sentimiento que en ese momento nos invadió a todas. 

Todavía se me eriza el cuerpo entero recordándolo y se me escapa una sonrisa que es tuya. La más pequeña de todas, la primera en poner un pie en el altar. Muchos pensarán que es una locura, pero yo admiro tu valentía y tu coraje por dar este gran paso. Sois la definición del amor personificado. Dos personas que tienen claro lo que sienten habiendo superado las adversidades que han encontrado.

Gracias a vosotros dos creo un poquito más en el amor. En qué de verdad hay alguien compatible e incompatible con cada uno, por quién nos lanzaremos al vacío con los ojos cerrados sabiendo que nos espera.  

¡Qué nervios! Y qué ganas de que llegue ese día que será algo inmemorable, casi tanto como nuestras noches llorando bajo las estrellas del raso de la huerta.